No es un principio educativo muy al uso en Occidente. ya que pertenece al paradigma filosófico taoísta. Lo que nos viene a decir, en todo caso, es que el vaso que está lleno, ya no se puede llenar más; nos enseña el valor de la humildad.
El alumno ha de vaciarse, tiene que provocar el vacío dentro de sí para poder asimilar nuevos aprendizajes. De hay nace la motivación y la necesidad de aprender; porque aprender es una necesidad para nuestras mentes .. Lo que algunas veces ocurre es que el alumno se acerca a los aprendizajes o bien con un montón de prejuicios, o bien considera que no tiene espacio para esos aprendizajes ... su interés estas en otras cosas ...
Es importante que los docentes y las familias eduquen en la humildad y en el reconocimiento al saber. Desde mi perspectiva de práctico, el orgullo y la arrogancia impedirían al alumno enfrentarse a sus verdaderas dificultades.
Si quiero hacer un cuenco con un taco de madera y llenarlo de agua, primero le tendré que hacer un hueco y tirar lo que no sirve.

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